Valorando
Nuestra Cultura Cajabambina.
- Danzas
Danza
de Diablos.
Año tras año siguiendo la
tradición esta danza hace delirar de emoción a propios y extraños que van a
gozar de la feria provincial de Octubre, que se celebra durante 8 dias, a
partir del primer sábado hasta el segundo domingo del mismo mes, en honor a la
Virgen del Rosario Patrona de la ciudad. El abigarrado gentío los sigue de
calle en calle para admirar el furor, destreza y hermosura de su baile al son
de fogosas marineras y huaynos interpretados por las excelentes bandas de
musicos que amenizan la feria.
Durante una semana completa estos
danzantes bailan sin descansar 28 bailes diarios entre marineras, fugas y
huaynos, haciendo derroche de un envidiable estado físico y demostrando por
doquier agilidad, destreza, coordinación, donaire y dominio en el zapateo de
punta y taco que acompañado de un paso un tanto saltarín se ha convertido en
tradicional, constituyendo una forma propia, muy cajabambina, de bailar las
alegres marineras norteñas .
No hay ciudadano cajabambino, con
raras excepciones, que no haya bailado esta danza, por lo menos una vez en su
vida, ya que todo joven desea pertenecer a ella.
La Danza de Diablos de Cajabamba
es la expresión mas rica del folcklor de esta tierra; danza de origen religioso
que se remonta a la época de la Colonia. Al respecto don José Sabogal Dieguez,
el gran pintor cajabambino, nos dice en su libro "El desvan de la
imaginería peruana" que representa la transformación del arcangel Luzbel
en demonio, por haberse revelado contra Dios; por esto la lujosa indumentaria
del diablo cajabambino es la misma que lucen los arcángeles de la imigenería
colonial, consistente en blusón, faldellin, pantalón hasta la altura media de
la canilla, pañuelo rectangular que uno de sus vertices pende de la cabeza del
danzarín y se extiende sobre la espalda; otro pañuelo pequeño que lleva en la
mano izquierda empuñando el ramo de flores y un espadín metálico de 60 cm de
longitud; un cinturón bordado que se ciñe en la cintura sobre el blusón;
zapatos blancos y espuelines metálicos; un látigo rebenque o chicote en la mano
derecha y una mascara tradicional de tipo angelical sobre la cabeza, con el
agregado de haberle puesto cuernos para representar al diablo o demonio.
Se desconoce desde que año se
viene practicando esta danza, existiendo al respecto varias hipótesis, siendo
la mas seria, coherente y creible la que sostiene al pintor Sabogal. Sea como
fuere, lo cierto es que se implantó durante la colonia en diferentes pueblos de
la sierra norte del Perú como: Cajabamba, Tayabamba, San Marcos e Ichocan; en
algunos de estos lugares la danza evolucionó muy poco; siendo en Cajabamba el
lugar donde se desarrolló y perfeccionó más. Así con el transcurrir de los
años, en Cajabamba se fue confeccionando cada vez vestidos más lujosos con tela
de seda, buscando siempre el contraste entre dos colores y bordando
primorosamente a mano con hilos multicolores de seda o tambien con hilos
dorados y plateados, todas las piezas de la indumentaria descritas anteriormente;
siendo ademas decoradas con profusión de lentejuelas, chaquiras, perlas,
piedras de colores y rematando los bordes de cada una de las piezas del vestido
con flecaduras doradas o plateadas.
En esta artesanía sobresalió
siempre el buen gusto, la delicadeza y el arte de las mejores costureras y
bordadoras cajabambinas; en décadas pasadas se distinguieron las señoritas Elia
Valera, las hermanas Ponciano, Leonila Alcarraz, Elisa y Grimaldina Montano,
Trinidad Rodriguez, Lucia Zanoti, Mercedes Castro de Johanson, Ofelia Rubio de
Cuadra y Sofía Cisniegas. En la actualidad destacan Amparo Alayo de Arévalo,
Bernardita Rojas de Vargas, Dora Caballero de Rodriguez y Bertha Moreno de
Jara.
Desde finales del siglo XIX
(1890) y comienzos del siglo XX, hasta (1935), las mascaras grotescas que
usaban los danzarines fueron transformadas en las mascaras de tipo angelical
que se usan hoy, con cuernos de carnero decorados en muchos casos con pedrería
de colores; con ojos de vidrio, orejas y dentadura de latón; dejando pequeños
orificios al pie de los ojos, nariz, oídos y boca. Estas mascaras son
confeccionadas siguiendo la antigua tecnica llamada escayola que consiste en
formar un molde de arcilla con las medidas que se le toma a la cabeza del
danzarín; sobre este molde se van colocando capas superpuestas de tocuyo
adheridas unas sobre otras con cola; sobre la última capa, se aplica una base
de masilla formada con polvo blanco de merluza y agua encolada, la cual una vez
secada, lijada y pulida recibe luego el esmalte y pintura dando la apariencia
de una tes sonrosada y aplicando pintura negra o rubia al cabello. El iniciador
de este tipo de mascaras fue el artesano cajabambino Don Pablo Moreno
Fernandez, apodado "Don Pablazo" por su tamaño, continuando su hijo Manuel
Moreno Medrano y en la actualidad los artistas Carlos Vargas Paredes, Fernando
Mantilla Rodriguez, Manuel Urbina Arroyo, Hugo Bocanegra Blas, y otros más.
Los latigos,rebenques o
"chicotes" cuyo trenzado en cuero es una obra de arte de la
talabartería cajabambina, con adornos de plata en el extremo superior del
latigo y con empuñadura de madera. En esta artesanía en décadas anteriores
destacaron los artesanos talabarneros: Matias y Pedro Sabogal Castillo, padre y
tio de del pintor José Sabogal; Nicasio Pajares, Francisco Lezama, Zoilo
Mercado Cabanillas y Fermín Espejo; en la actualidad Elmer Baltodano Alegría
conjuntamente con sus hijos; don Leoncio Espejo Figueroa y sus hijos Alejandro
y Teodoro Espejo Iparraguirre.
Despues de haber participado la
Danza de Diablos de Cajabamba en Lima, en la celebración del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional en 1971; un grupo de personas amantes de la
cultura y el folcklor de Cajabamba, fundan la Asociación Danza de Diablos de
Cajabamba el dia 10 de Setiembre de 1972 agrupando a todos los danzarines y
amigos de la danza bajo la forma de una asociación con estatuto y reglamentos
propios; eligiendo como primer Presidente al señor Gustavo Monzon Palma y
teniendo como finalidad la de defender, cultivar, promocionar y estimular el
folcklor cajabambino en su autenticidad y originalidad, especialmente la Danza
de Diablos y junto a ella la Danza de Galanes, formada por niños que son el
semillero de los diablos. Esta fundación se hizo el 10 de Setiembre porque en
esa fecha se celebra la fiesta de San Nicolas, Santo Agustino, bajo cuya
advocacion se fundó el Pueblo de San Nicolás de Tolentino de Cajabamba el año
de 1572 por el corregidor y visitador de Cajamarca don Francisco Alvarez de
Cueto.
Esta asociación esta reconocida
por la filial de Cajamarca del Instituto Nacional de Cultura; por la Escuela de
Folklore José María Arguedas del Instituto Nacional de Cultura de Lima y por el
Indecopi para resguardar la propiedad cajabambina de esta bella danza.
Termino esta remembranza formulando
un homenaje de gratitud y reconocimiento a los centenares de danzarines que a
traves de los años fueron cultores de esta bella danza en tiempos pasados,como
tambien a aquellos que en el presente la siguen practicando, ya que gracias a
ellos y a su esfuerzo y devocion supervive esta hermosa tradicion cajabambina;
no menciono nombres, para evitar errores de olvidos involuntarios. Asi mismo a
los devotos y mayordomos que año tras año sufragan los gastos necesarios para
presentar la danza durante la semana completa que dura la feria de Octubre .
Y finalmente un recuerdo y
homenaje de gratitud a dos grandes maestros músicos cajabambinos, don Guillermo
Moreno Grados y don Octavio Villavicencio por haber compuesto hermosas
marineras y huaynos propios para la Danza de Diablos de su tierra natal
Los Indios Fieles de Cajabamba.
También conocidos como "incaicos" o "emplumados". Es una danza integrada por hombres y mujeres del campo, quienes visten adornados con plumas de pavo común o de pavo real, de águila, búho, y/o gallina; estos adornos van en la cabeza en forma de corona, en los brazos, en los costados de los pantalones y en la cintura; portan un escudo con arco y flecha.
Tiene una coreografía especial, su escenificación dura más de dos horas en la que se destacan: cantos al santo que rinden culto; el enamoramiento a la chacarera; la lucha entre caciques por el amor de ésta y los cantos de pasacalle que son acompañados por un conjunto musical integrado por un redoblante, un bombo y varias traveseras con música característica.
- Danzas
Los Indios Fieles de Cajabamba.
También conocidos como "incaicos" o "emplumados". Es una danza integrada por hombres y mujeres del campo, quienes visten adornados con plumas de pavo común o de pavo real, de águila, búho, y/o gallina; estos adornos van en la cabeza en forma de corona, en los brazos, en los costados de los pantalones y en la cintura; portan un escudo con arco y flecha.
Tiene una coreografía especial, su escenificación dura más de dos horas en la que se destacan: cantos al santo que rinden culto; el enamoramiento a la chacarera; la lucha entre caciques por el amor de ésta y los cantos de pasacalle que son acompañados por un conjunto musical integrado por un redoblante, un bombo y varias traveseras con música característica.
Danza Los Huachos de Chucruquio.
En las imagenes podemos apreciar a una decena de integrantes que conforman la danza "Los Huachos" en el patio de la Municipalidad Provincial de Cajabamba.
- Feria agropecuaria:
Siendo Cajabamba un región netamente agrícola y ganadera, debido a su configuración geográfica y suave topografía, elementos que la hacían apta a la producción de cereales como el trigo, maíz, cebada y leguminosas como la arveja, la lenteja y frejol. Además en las zona altas se tenía la cría de ganado vacuno y en menor proporción ganado ovino y equino. En el vecino valle de Condebamba, gracias a su clima caluroso sin excesos, se producía caña de azúcar para los trapiches productores de chancaca (tapa dulce), maíz, frejol y muchas variedades de frutas como el níspero, la lima, la chirimoya y una fruta muy agradable conocida como “chalarina” entre mango y lúcuma. En cuanto a ganado, predominaba el vacuno de tipo lechero, el caprino y equino con caballos y burros.
Este conjunto de productos y crianzas permitía dar especial lustre a la Feria Agropecuaria de Cajabamba con motivo de las Fiesta de Octubre. Eran famosos los caballos y vacunos de Jocos, de Colcas, Araqueda, Higosbamba y Marcamachay. Los productos agrícolas más destacados eran la caña de azúcar, el maíz para cancha y choclo, las “ñuñas” (frejol que se puede tostar y son de diversos colores) los pallares, hasta la quinua en menor proporción
- Fiesta Patonal:
Corrida de toros.
Quema de Fuegos Artifiales
Como todos los años la población cajabambina disfruta de la tradicional quema de Fuegos Artificiales, actividad que rinde homenaje a la Santísima Virgen del Rosario.
Desde tempranas horas de la tarde lugareños de distitntos caseríos de la provicia se concentran en las inmediaciones de la Plaza de Armas para deleitarse de los coloridos castillos, vacas locas y bombardas.
- Platos Típicos:
El Cuy.
Es un roedor muy apreciado en la alimentación de las mesas cajabambinas, porque es una plato el cual presenta un alto poder nutritivo y proteico. Se ha convertido en un emblema de la culinaria Cajabambina ya que es infaltable en las reuniones sociales de nuestra cajabamba.
Su preparación se realiza ahora de muchas formas ya que con los diferentes festivales del cuy que se realizan se han presentado un sin número de potajes de muy buena calidad, pero hay dos tradicionales los cuales son:
CUY FRITO: Servido con revuelto de papas, ensalada de cebolla y en algunos casos acompañado con arroz de trigo graneado.
CUY GUISADO: Con rocoto berenjena y cebolla china, es servido con arroz, papa pelada o sancochada.
CECINAS.
Este plato es generalmente de carne de cerdo aunque también se usa carne de vacuno o de venado, este potaje es muy pedido por lo visitantes así como por los moradores de nuestra Cajabamba, en un reencuentro de amistad siempre se tiene que visitar a alguno de los restaurantes que preparan esta delicia. Se prepara de dos formas:
CECINAS FRITAS: La cual se sirve con las sabrosas ñuñas.
CECINAS SHILPIDAS: Las cuales se preparan friéndolas primeramente luego se rasgan en tiras para guisarlas con huevo chicoteado
- Feria agropecuaria:
Siendo Cajabamba un región netamente agrícola y ganadera, debido a su configuración geográfica y suave topografía, elementos que la hacían apta a la producción de cereales como el trigo, maíz, cebada y leguminosas como la arveja, la lenteja y frejol. Además en las zona altas se tenía la cría de ganado vacuno y en menor proporción ganado ovino y equino. En el vecino valle de Condebamba, gracias a su clima caluroso sin excesos, se producía caña de azúcar para los trapiches productores de chancaca (tapa dulce), maíz, frejol y muchas variedades de frutas como el níspero, la lima, la chirimoya y una fruta muy agradable conocida como “chalarina” entre mango y lúcuma. En cuanto a ganado, predominaba el vacuno de tipo lechero, el caprino y equino con caballos y burros.
Este conjunto de productos y crianzas permitía dar especial lustre a la Feria Agropecuaria de Cajabamba con motivo de las Fiesta de Octubre. Eran famosos los caballos y vacunos de Jocos, de Colcas, Araqueda, Higosbamba y Marcamachay. Los productos agrícolas más destacados eran la caña de azúcar, el maíz para cancha y choclo, las “ñuñas” (frejol que se puede tostar y son de diversos colores) los pallares, hasta la quinua en menor proporción
- Fiesta Patonal:
Corrida de toros.
Quema de Fuegos Artifiales
Como todos los años la población cajabambina disfruta de la tradicional quema de Fuegos Artificiales, actividad que rinde homenaje a la Santísima Virgen del Rosario.
Desde tempranas horas de la tarde lugareños de distitntos caseríos de la provicia se concentran en las inmediaciones de la Plaza de Armas para deleitarse de los coloridos castillos, vacas locas y bombardas.
- Platos Típicos:
El Cuy.
Es un roedor muy apreciado en la alimentación de las mesas cajabambinas, porque es una plato el cual presenta un alto poder nutritivo y proteico. Se ha convertido en un emblema de la culinaria Cajabambina ya que es infaltable en las reuniones sociales de nuestra cajabamba.
Su preparación se realiza ahora de muchas formas ya que con los diferentes festivales del cuy que se realizan se han presentado un sin número de potajes de muy buena calidad, pero hay dos tradicionales los cuales son:
CUY FRITO: Servido con revuelto de papas, ensalada de cebolla y en algunos casos acompañado con arroz de trigo graneado.
CUY GUISADO: Con rocoto berenjena y cebolla china, es servido con arroz, papa pelada o sancochada.
CECINAS.
Este plato es generalmente de carne de cerdo aunque también se usa carne de vacuno o de venado, este potaje es muy pedido por lo visitantes así como por los moradores de nuestra Cajabamba, en un reencuentro de amistad siempre se tiene que visitar a alguno de los restaurantes que preparan esta delicia. Se prepara de dos formas:
CECINAS FRITAS: La cual se sirve con las sabrosas ñuñas.
CECINAS SHILPIDAS: Las cuales se preparan friéndolas primeramente luego se rasgan en tiras para guisarlas con huevo chicoteado









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